La potencia contratada es uno de esos conceptos que aparecen en la factura de la luz pero que casi nadie entiende del todo
Si alguna vez se te ha ido la luz en casa justo cuando tenías el horno, la vitrocerámica y el aire acondicionado encendidos a la vez, probablemente has experimentado en primera persona lo que significa tener poca potencia contratada. Y si llevas años pagando una potencia muy alta sin que te salte nunca nada, quizás estás pagando más de lo que necesitas.
La potencia contratada es algo que merece la pena revisar de vez en cuando, porque tiene un impacto directo en lo que pagas cada mes, independientemente de lo que consumas.
¿Qué es exactamente la potencia contratada?
La potencia contratada es el límite máximo de consumo simultáneo que puedes tener en tu vivienda en un momento dado. Se mide en kilovatios (kW) y aparece en tu contrato con la compañía eléctrica y en tu factura.
Cuando el consumo instantáneo de todos los aparatos que tienes encendidos a la vez supera ese límite, el sistema lo detecta y corta el suministro. Es lo que ocurre cuando se va la luz al encender demasiadas cosas a la vez y hay que ir al cuadro a subir el interruptor.
¿Cómo saber si tu potencia es insuficiente?
La señal más clara es que el interruptor de control de potencia salte con cierta frecuencia, especialmente en los momentos de mayor consumo: cuando cocinas, cuando tienes el aire acondicionado o la calefacción eléctrica encendida, o cuando coinciden varios aparatos de alto consumo.
Si esto te pasa más de una o dos veces al mes, probablemente necesitas revisar la potencia contratada. No es un problema de la instalación en sí, sino de que el límite que tienes contratado no se adapta a tu uso real.
¿Cómo saber si estás pagando demasiado?
El otro lado del problema es contratar más potencia de la que realmente necesitas. Muchas personas tienen contratada una potencia alta porque en algún momento les dijeron que era lo recomendable, o porque lo heredaron del anterior propietario, y llevan años pagando un término fijo mensual por una capacidad que nunca utilizan.
Una forma sencilla de comprobarlo es revisar si el interruptor de potencia te ha saltado alguna vez en el último año. Si no recuerdas la última vez que pasó, es posible que tengas margen para bajar la potencia y reducir la parte fija de tu factura.
Qué aparatos consumen más y cómo afectan a la potencia
Los aparatos que más potencia demandan de forma instantánea son la vitrocerámica, el horno eléctrico, el aire acondicionado, la calefacción eléctrica, la lavadora, el lavavajillas y el termo eléctrico. Si tienes varios de estos funcionando a la vez, el consumo se suma y puede superar fácilmente los 4 o 5 kW.
Para una vivienda estándar con estos electrodomésticos, una potencia contratada de entre 4,6 kW y 5,75 kW suele ser suficiente si se tiene un mínimo de cuidado en no encender todo a la vez. Para viviendas más grandes o con más consumo, puede ser necesario contratar algo más.
¿Quién puede ayudarte a decidir?
Cambiar la potencia contratada es un trámite que se hace con la compañía eléctrica, pero antes de hacerlo merece la pena que un electricista revise si la instalación está preparada para la potencia que quieres contratar. Subir la potencia sin que el cuadro eléctrico esté correctamente dimensionado puede generar problemas.
En Iluminamos tu Vida podemos revisar tu instalación y orientarte sobre qué potencia tiene sentido para tu vivienda y tu consumo real. Si llevas tiempo con dudas sobre esto, llámanos y te ayudamos a aclararlo.