No lo ignores ni lo dejes para mañana. Te explicamos cómo actuar y por qué este olor nunca es inofensivo
Hay olores en casa que se pueden ignorar un rato y hay otros que no. El olor a quemado cerca del cuadro eléctrico es de los segundos. No siempre significa que haya una emergencia inmediata, pero sí significa que algo no está funcionando bien y que hay que averiguar qué es antes de que vaya a más.
En Iluminamos tu Vida atendemos este tipo de situaciones en Madrid con cierta frecuencia, y en casi todos los casos el olor era la señal de un problema que llevaba tiempo desarrollándose en silencio. Actuar rápido marca la diferencia.
¿Por qué huele a quemado el cuadro eléctrico?
El olor a quemado en el cuadro casi siempre tiene el mismo origen: calor. Cuando hay una conexión suelta, un componente deteriorado o un circuito trabajando por encima de su capacidad, se genera calor de forma localizada. Ese calor acaba afectando al plástico del aislamiento, a los bornes de conexión o a los propios componentes del cuadro, y eso es lo que hueles.
No es un olor que aparezca de la nada. Suele ser el resultado de un problema que lleva días o semanas acumulándose. Por eso cuando aparece, hay que tomárselo en serio.
¿Qué hago en el momento en que lo detecto?
Lo primero es localizar si el olor viene claramente del cuadro o de alguna zona cercana de la pared. Si el olor es fuerte, persistente o va acompañado de humo aunque sea muy leve, baja el diferencial general para cortar el suministro de toda la vivienda y llama a un electricista de urgencias. No esperes a ver si el olor desaparece solo.
Si el olor es suave e intermitente, sin otros síntomas visibles, puedes llamar a un electricista para que lo revise ese mismo día, pero no lo dejes para la semana que viene. Un olor suave de hoy puede convertirse en un problema serio de mañana.
Qué no debes hacer
No abras el cuadro eléctrico para intentar ver qué está pasando si no tienes los conocimientos adecuados. El interior del cuadro tiene elementos en tensión que pueden ser peligrosos si se manipulan sin saber lo que se hace. Tampoco intentes resolver el problema por tu cuenta cambiando fusibles o desconectando cables a ojo.
Y sobre todo, no lo ignores pensando que si el olor desaparece es que ya está resuelto. El calor puede haber parado momentáneamente pero el problema que lo causaba sigue ahí.
¿Qué va a revisar el electricista?
Cuando llega un electricista ante este tipo de situación, lo primero es identificar el origen del calor. Revisa el estado de todas las conexiones del cuadro, comprueba si algún componente presenta signos de sobrecalentamiento, verifica que los automáticos y el diferencial están en buen estado y que los circuitos están correctamente dimensionados para la carga que soportan.
En muchos casos el problema se resuelve ajustando una conexión suelta o sustituyendo un componente deteriorado. En otros, el diagnóstico revela que el cuadro necesita una actualización más amplia. En cualquier caso, es mucho mejor saberlo a tiempo.
En Iluminamos tu Vida atendemos este tipo de urgencias en Madrid. Si has notado olor a quemado cerca de tu cuadro eléctrico, llámanos y lo revisamos cuanto antes.