Compré un piso de segunda mano: lo primero que debes revisar de la electricidad

Antes de pintar, decorar o cambiar los muebles, hay una cosa que merece atención prioritaria

 

Comprar un piso de segunda mano es emocionante y agotador a partes iguales. Hay mil cosas en las que pensar: la hipoteca, los trámites, la mudanza, cómo vas a distribuir los muebles… En medio de todo eso, la instalación eléctrica suele quedar en un segundo plano. Y sin embargo es una de las primeras cosas que merece revisión, antes incluso de empezar a decorar.

El motivo es sencillo: los problemas eléctricos no siempre se ven a simple vista, y es mucho mejor descubrirlos antes de tener la casa llena de muebles y la vida instalada.

¿Por qué la electricidad de un piso de segunda mano merece atención especial?

Cuando compras un piso nuevo, la instalación eléctrica cumple con la normativa vigente en el momento de la construcción. En un piso de segunda mano, esa instalación puede tener diez, veinte o treinta años, y la normativa y los consumos han cambiado mucho en ese tiempo.

Una instalación antigua no es necesariamente peligrosa, pero sí puede tener limitaciones importantes: pocos enchufes, circuitos sin separar correctamente, ausencia de toma de tierra, diferenciales obsoletos o cableado con el aislamiento deteriorado. Todo eso puede no dar problemas durante un tiempo, pero tarde o temprano acaba manifestándose.

Lo primero: abrir el cuadro eléctrico y echarle un vistazo

No hace falta ser electricista para sacar conclusiones básicas mirando el cuadro. Si ves fusibles de porcelana con un hilo de plomo en lugar de interruptores automáticos modernos, la instalación es muy antigua y merece una revisión en profundidad. Si el cuadro tiene pocos automáticos para el tamaño de la vivienda, probablemente los circuitos no están bien separados.

Si el cuadro tiene un aspecto moderno, con varios automáticos pequeños y un diferencial claramente visible, es una buena señal, aunque no garantiza que todo esté en perfecto estado.

Los enchufes: un indicador del estado general

Recorre la vivienda y fíjate en los enchufes. Si todos son de dos orificios sin toma de tierra, la instalación probablemente no tiene tierra o no está conectada correctamente. Si hay enchufes con marcas de quemado, con la carcasa agrietada o que se mueven al tocarlos, eso indica que hay puntos que necesitan intervención.

Fíjate también en si hay suficientes enchufes en cada habitación para un uso normal. Si hay uno o dos por habitación, es probable que acabes tirando de regletas constantemente, lo cual no es la solución más cómoda ni la más segura a largo plazo.

Preguntas que conviene hacerle al vendedor o a la agencia

Antes de cerrar la compra o justo después, intenta conseguir información sobre cuándo se hizo la última reforma eléctrica, si existe el boletín eléctrico de la instalación y si ha habido algún problema eléctrico reciente en la vivienda. No siempre se obtiene esta información, pero cuando se consigue ayuda mucho a saber por dónde empezar.

El boletín eléctrico es el documento que certifica que la instalación fue revisada y cumplía la normativa en un momento determinado. Si existe y es relativamente reciente, es una buena señal. Si no existe o tiene muchos años, merece que un electricista haga una revisión.

¿Qué hacer si la instalación necesita actualización?

Si tras la revisión resulta que la instalación necesita mejoras, la buena noticia es que una reforma eléctrica en un piso vacío es mucho más sencilla y económica que hacerla con los muebles puestos y la vida instalada. Por eso tiene tanto sentido revisarla antes de entrar a vivir.

En Iluminamos tu Vida hacemos revisiones eléctricas en pisos de segunda mano en Madrid y te decimos exactamente qué está bien, qué merece mejorarse y qué es urgente. Llámanos antes de entrar a vivir y empieza con la tranquilidad de saber que la instalación está en orden.

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