Porque quedarse sin enchufes suficientes es uno de los errores más frecuentes en una reforma y uno de los más fáciles de evitar
Si alguna vez has terminado una reforma y a los dos días ya tienes el salón lleno de regletas y cables por el suelo, sabes exactamente de lo que hablamos. La falta de enchufes es uno de los problemas más habituales en hogares reformados, y también uno de los más evitables si se piensa con calma antes de empezar la obra.
En Iluminamos tu Vida lo vemos constantemente: clientes que durante la reforma no prestaron mucha atención a los enchufes y que después, con los muebles colocados y la vida instalada, se dan cuenta de que les faltan tomas en los sitios que más las necesitan. En este artículo te damos los criterios para no cometer ese error.
El problema real: no es que falten enchufes, es que están en el sitio equivocado
Muchas veces el problema no es solo que haya pocos enchufes, sino que los que hay no están donde uno los necesita. Un enchufe detrás del sofá no sirve de mucho si lo necesitas al lado de la mesita de noche. Uno en el centro de la pared de la cocina no te ayuda si la encimera está en el lado contrario.
Por eso, antes de decidir cuántos enchufes poner, lo más útil es pensar dónde van a ir los muebles, dónde usas el móvil, el portátil, la lámpara, el cargador. Ese ejercicio sencillo te va a dar más información que cualquier número genérico.
Cuántos enchufes suelen necesitarse en cada zona
En el salón, lo más habitual es quedarse corto con tres o cuatro enchufes. Si tienes televisión, reproductor, consola, lámpara de pie y cargadores, necesitas bastante más de lo que parece. Lo ideal es planificar al menos uno por cada mueble principal y alguno extra en zonas de paso.
En el dormitorio, lo mínimo es tener un enchufe a cada lado de la cama para los cargadores del móvil y las lámparas. Si usas el dormitorio como zona de trabajo también, necesitarás una toma cerca del escritorio. Tres o cuatro enchufes bien ubicados suelen ser suficientes en un dormitorio estándar.
En la cocina es donde más se subestima. La cafetera, el tostador, el microondas, la batidora, el robot de cocina… todos necesitan enchufe y rara vez los usas al mismo tiempo, pero sí necesitas tener las tomas a mano. Cuatro o cinco enchufes en la zona de encimera ya empiezan a parecer razonable para una cocina de uso normal.
En el baño, lo habitual es tener uno o dos enchufes cerca del espejo para el secador o el afeitador eléctrico. Eso suele ser suficiente.
¿Y las regletas? ¿No sirven para solucionar esto?
Las regletas funcionan bien para conectar varios aparatos de bajo consumo en el mismo punto. El problema viene cuando se usan para conectar aparatos de mucha potencia como calefactores, hornos de sobremesa o secadores. Eso puede sobrecargar la toma y en el peor caso causar un problema eléctrico.
Además, tener el suelo lleno de cables y regletas no es la solución más cómoda ni la más segura, especialmente si hay niños en casa. Si llevas años conviviendo con eso, quizás merece la pena valorar si añadir alguna toma extra durante una pequeña intervención sería más práctico a largo plazo.
El mejor momento para pensar en los enchufes es antes de la obra
Añadir un enchufe durante una reforma cuesta muy poco porque las paredes ya están abiertas. Hacerlo después implica abrir rozas, tapar, pintar… un trabajo mucho mayor y más caro. Por eso en Iluminamos tu Vida siempre recomendamos pensar a fondo en la distribución eléctrica antes de empezar cualquier reforma, aunque sea pequeña.
Si tienes dudas sobre cuántos enchufes o puntos de luz necesitas en tu vivienda, podemos hacer una visita y ayudarte a planificarlo sin compromiso. A veces con una pequeña intervención se puede dejar la casa mucho más cómoda y bien equipada para el día a día.
2. Toma de tierra: qué es, por qué importa y cómo saber si tu casa la tiene
Es un elemento que casi nadie ve pero que puede protegerte de una descarga eléctrica si algo falla
La toma de tierra es uno de esos conceptos eléctricos que la mayoría de la gente ha escuchado alguna vez pero que pocos saben exactamente qué hace ni por qué es tan importante. Si tu vivienda tiene ciertos años y nunca se ha reformado eléctricamente, es posible que no la tenga o que no funcione bien. Y eso tiene consecuencias reales para tu seguridad.
En Iluminamos tu Vida lo comprobamos en muchas de las revisiones que hacemos en Madrid: instalaciones que aparentemente funcionan bien pero que no tienen toma de tierra o la tienen en mal estado. En este artículo te explicamos qué es, para qué sirve y cómo puedes saber si tu casa la tiene.
Para qué sirve la toma de tierra, explicado de forma sencilla
Imagina que la lavadora tiene un pequeño fallo interno y parte de la corriente eléctrica está llegando a la carcasa metálica del aparato. Si tú la tocas, esa corriente puede pasar por tu cuerpo. La toma de tierra lo que hace es crear un camino alternativo para que esa corriente se vaya al suelo, de forma que cuando el diferencial lo detecte, corte la luz antes de que pase algo.
Sin toma de tierra, ese sistema de protección no funciona correctamente. El diferencial puede no llegar a actuar y la corriente puede circular por donde no debe. Por eso es un elemento de seguridad tan importante.
Cómo saber si tu casa tiene toma de tierra
La forma más rápida de comprobarlo es mirar los enchufes. Si son de tres orificios (dos redondos y uno más abajo, o con una lámina metálica a los lados) probablemente tienen toma de tierra. Si todos tus enchufes son de dos orificios redondos solamente, es posible que no la tengas.
Pero ojo: que el enchufe tenga tres orificios no garantiza que la toma de tierra esté bien conectada y funcione correctamente. La única forma de saberlo con seguridad es que un electricista la mida y verifique que está dentro de los valores correctos.
¿Qué pasa si no tengo toma de tierra?
En viviendas antiguas, especialmente en pisos de los años setenta u ochenta que no se han reformado, es bastante común no tener toma de tierra. Puede que todo funcione con normalidad durante años, pero eso no significa que no haya riesgo.
Si un electrodoméstico tiene una derivación, si hay humedad en la instalación o si el diferencial no está en perfectas condiciones, la ausencia de toma de tierra puede hacer que una situación que debería ser inofensiva se convierta en un susto o algo peor. Además, las compañías de seguros del hogar pueden poner problemas ante un siniestro eléctrico si la instalación no cumple con los requisitos básicos de seguridad.
¿Es difícil o caro instalarla?
En la mayoría de los casos no. Instalar o revisar la toma de tierra es una intervención relativamente sencilla para un electricista. No requiere abrir paredes ni hacer una gran obra. Si lo que necesitas es simplemente verificar que la tuya funciona bien, es una revisión rápida que puede darte mucha tranquilidad.
En Iluminamos tu Vida lo incluimos como parte de nuestras revisiones generales de instalación y también lo hacemos como intervención independiente si eso es lo que necesitas. Si tienes dudas sobre si tu vivienda en Madrid cuenta con una toma de tierra operativa, contáctanos y lo comprobamos.